Hoy un colega-blogger me dijo que le gusta mi nombre. La verdad es que a mi también, pero eso no es novedad, es notable. Juego tanto con él a la hora de inventarme "nicknames" que además de que no dejo lugar a la imaginación del resto de los mortales (sabias palabras de Contumaz) meto mi nombre en todos lados cual marca registrada que siempre quiere estar presente.
De hecho, me gusta tanto mi nombre -y no se si eso es bastante egocéntrico de mi parte o qué, pero de veras me gusta - que si no me llamara así, le pondría Florencia a una hija. Pero no lo voy a hacer. Eso de que la hija y la madre se llamen igual me parece muy poco original. Sin ofender.
De hecho, me gusta tanto mi nombre -y no se si eso es bastante egocéntrico de mi parte o qué, pero de veras me gusta - que si no me llamara así, le pondría Florencia a una hija. Pero no lo voy a hacer. Eso de que la hija y la madre se llamen igual me parece muy poco original. Sin ofender.

